PFAS: Los "Químicos Eternos" que Amenazan Nuestra Salud y el Medio Ambiente
- Dr. Alberto Augsten

- 23 may
- 2 min de lectura

Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS, se han convertido en uno de los temas más urgentes de la toxicología moderna. Apodadas "químicos eternos" debido a su extraordinaria resistencia a la degradación, estas sustancias sintéticas se encuentran hoy en día prácticamente en todas partes: en el agua potable, los alimentos, los envases, los cosméticos, los textiles impermeables y hasta en la sangre del 97% de los seres humanos.
Desarrolladas a mediados del siglo XX por su capacidad para repeler el agua, la grasa y el aceite, las PFAS se utilizaron ampliamente en sartenes antiadherentes, espumas contra incendios y productos industriales. Sin embargo, su enlace carbono-flúor —uno de los más fuertes de la química orgánica— las hace prácticamente indestructibles. Esto significa que se acumulan en los ecosistemas y en los tejidos vivos durante décadas.
Desde el punto de vista toxicológico, las investigaciones han vinculado la exposición prolongada a PFAS con varios efectos adversos para la salud, entre ellos alteraciones del sistema inmunológico, disfunción tiroidea, aumento del colesterol, problemas reproductivos, bajo peso al nacer y un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el renal y el testicular. Los niños son particularmente vulnerables debido a su desarrollo metabólico activo.
¿Qué podemos hacer? A nivel individual, conviene filtrar el agua potable con sistemas certificados para eliminar PFAS, evitar utensilios antiadherentes deteriorados y reducir el consumo de alimentos ultraprocesados envasados. A nivel colectivo, es fundamental apoyar las regulaciones que limiten la producción y el uso de estos compuestos. La toxicología del siglo XXI nos enseña que la "comodidad química" puede tener un precio biológico muy alto.
Mira la entrevista con el Dr. Alberto Augsten en N+ Univisión:




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